Un cliente no te puede pedir que escribas con ‘es’ porque quiere que tu lenguaje sea inclusivo, tampoco que relaje el discurso o lo almidone.
El copywriter no escribe como quiere el cliente que te pide el texto, ni siquiera cómo me gusta escribir a mí o a quién toque redactar el artículo.
La persona que escribe persuasivamente lo hace de la manera más parecida posible a ese ‘posible comprador’, la idea es que se sienta reflejado/a con la marca.
He aquí la importancia de crear tu Buyer Persona.
Crea uno o dos, ponles nombre, edad, gustos, imagínate dónde vive, qué rutinas o costumbres tiene, lo que le anima o disgusta. Sé un ‘espía’ y cuando te corresponda escribir un artículo para web, blog o redes sociales hazlo siempre pensando en él o ella.
De esta manera estarás acercando con tu escritura la conexión entre marca y comprador.