
No se trata de rebelarse contra la RAE, todos necesitamos normas para dar uniformidad a la vida. El desorden trae caos, y en estos estados, pienso, que no evolucionamos de la mejor manera.
Abro mi mente, me adapto a nuevos cambios, los mastico, digiero y razono emocionalmente: prefiero la esencia de la palabra, original, única, la columna que sostiene las que vienen.
Lo siento, hablar con anglicismos no me hace más moderna, me hace más manipulable la boca.