Si quieres vender, la coma en exceso no debes poner. Así mismo, resulta que la coma tiene dos caras, no es lo mismo colocarla en un texto literario que en uno comercial, en donde se supone que quieres vender.
Sabemos que la coma tiene su función: hacer pausas, separar oraciones, enumerar y también es necesaria delante de algunas conjunciones. En un texto literario otorga, además, cierta elegancia cuando está colocada en su santo lugar.
Pues bien, un texto comercial debe leerse con fluidez, sin mucho freno, ir al grano, ser preciso y conciso; por lo tanto una coma usada por hacer una pausa sin razón resta espontaneidad.

Atención: no estoy diciendo que no la uses, solo que la administres bien.
Se trata de no asfixiar al lector con grandes bloques por leer, sino de hacerle la lectura ligera. Puedes saber si sobra o no, cuando leas el texto en voz alta y sientes que te frenas sin necesidad, ni norma.