El día que me comí un racimo de acentos y me dio una intoxicación silábica

La tilde diacrítica es el signo ortográfico que se coloca sobre una vocal para indicar una pronunciación más fuerte o para diferenciar palabras que se escriben igual pero tienen significados diferentes. Muy bien, pero… no todo es tan simple, y como todo lo que necesita reglas para evitar la guerra, a las palabras les llega la RAE.

En fonética se distinguen dos tipos de vocales: abiertas y cerradas. La diferencia entre ellas se basa en la posición de la lengua y la altura de la mandíbula al pronunciarlas. 

Vocales abiertas: se producen cuando la lengua se sitúa en la parte inferior de la boca y la mandíbula se abre más. 

– A (como en «casa»)

– E (como en «mesa»)

– O (como en «lobo»)

Vocales cerradas: se producen cuando la lengua se sitúa en la parte superior de la boca y la mandíbula se abre menos

– I (como en «vino»)

– U (como en «luna»)

Hay palabras que tienen sus excepciones y no llevan tilde así cumplan con la regla de diptongos y triptongos ortográficos: guion, truhan, fie, liais, etc.

a) Vocal abierta (a, e, o) seguida o precedida de vocal cerrada átona (i, u): estabais, confiar, diario, afeitar, viento, pie, doy, guion, aunar, acuario, actuado, reunir, sueño, estadounidense, antiguo. 

b) Dos vocales cerradas distintas (i, u): triunfo, incluido, diurno, huir, viuda, ruido. 

También son triptongos a efectos ortográficos las secuencias de una vocal abierta entre dos vocales cerradas átonas: confiáis, actuáis, puntuéis, guau.

La tilde diacrítica se ha eliminado en el adverbio solo y los pronombres demostrativos incluso en casos de posible ambigüedad.

•La palabra solo, tanto cuando es adverbio y equivale a solamente (Solo llevaba un par de monedas en el bolsillo) como cuando es adjetivo (No me gusta estar solo).

•Cuando los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, funcionen como pronombres (Este es verde; Quiero eso) o como determinantes (aquellos tíos, la niña esa), no deben llevar tilde por tratarse de palabras llanas terminadas en vocal o en -s, bien, en el caso de aquel, por ser aguda y acabar en consonante distinta de ‘n’ o ‘s’.

Vamos a dejar tu manuscrito impecable: contáctame.

Publicado por Guashabita

Redactando la vida desde que aprendí a morder lápices

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