¿Qué es el queísmo y cómo diferenciarlo del dequeísmo?

Hace unos meses escribí sobre el dequeísmo, hoy es el turno del queísmo. Según el caso, ambos resultan ser vicios de nuestro idioma.

El queísmo trata de la repetición constante de la conjunción «que» en una oración o texto. Es un mal hábito que puede hacer que la escritura resulte monótona, poco natural y lo peor, que canse al lector.

El queísmo suele ser común en la escritura de principiantes o también en aquellas personas con dificultades para expresarse con fluidez. Su uso excesivo puede hacer que las frases sean largas y complejas, y por ende dificulte la comprensión.

Para evitar el queísmo, se pueden utilizar otras conjunciones como «y», «o», «pero», «sin embargo», entre otras; así se podrá diversificar la escritura y que resulte más dinámica.

Por otro lado, el queísmo sufre de ser error gramatical ante la ausencia de la preposición «de», que a veces resulta muy necesaria. 

Muchos verbos en español requieren la preposición «de». Por ejemplo: acordarse, alegrarse, arrepentirse, darse cuenta, olvidarse, preocuparse, etc.

Me alegro de que hayas venido. (No: Me alegro que hayas venido)

Existen verbos que no suelen exigir «de», como por ejemplo: creer, pensar, saber, etc.

Consejos para identificar la supresión del «que»:

1. Busca oraciones subordinadas: La supresión del suele ocurrir en las oraciones subordinadas, es decir, aquellas que dependen de otra oración principal.

2. Mira los verbos: el verbo de la oración subordinada suele ir en infinitivo o en gerundio, en vez de estar conjugado.

3. Atención a las palabras conjuntivas: suele ocurrir cuando hay otras palabras conjuntivas en la oración, como «y», «pero», «o», etc.

4. Escucha el ritmo de la oración: En el lenguaje coloquial, suele hacer que la oración suene más rápida y fluida.

Aquí hay un ejemplo de supresión del «que»:

– «Quiero ir al cine pero no tengo tiempo.» (en lugar de «Quiero ir al cine pero no tengo tiempo que ir.»)

El dequeísmo al igual que el queísmo, es importante evitarlo para expresarse de manera clara y correcta. Aquí te escribo más ejemplos que te pueden ayudar a identificar el fallo.

  • Queísmo: Me alegro que hayas venido. (Correcto: Me alegro de que hayas venido).
  • Dequeísmo: Creo de que vendrá. (Correcto: Creo que vendrá).

Otros ejemplos:

Incorrecto: Creo de que mañana lloverá.

Correcto: Creo que mañana lloverá.

Incorrecto: Me parece de que tienes razón.

Correcto: Me parece que tienes razón.

Incorrecto: Le dije de que no viniera.

Correcto: Le dije que no viniera.

Un truco para identificar el queísmo:

Sustituye la cláusula introducida por «que» con un pronombre: Si al sustituirla por «eso» o «algo» la preposición «de» suena natural, entonces es necesaria en la oración original.

Ejemplo: Estoy seguro que vendrá. (Estoy seguro eso. – No suena bien, falta «de»)

Diferencias entre el queísmo y el dequeísmo
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Publicado por Guashabita

Redactando la vida desde que aprendí a morder lápices

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