Si hay normas para el uso del español, ¡cómo no lo va a haber para el uso de otras lenguas dentro de un texto!
Para comenzar te cuento que todas las voces o expresiones de otras lenguas que se incorporan al español tienen el mismo tratamiento, sean lengua viva como los extranjerismos o lengua muerta como los latinismos.
Los extranjerismos y latinismos que utilizamos sin adaptar a nuestro idioma deben escribirse en los textos con algún tipo de señal que indique que es extraño, ajeno al idioma. La preferencia es escribirlos en letra cursiva, o entre comillas.
Los que adaptamos a nuestro idioma, es decir, que no presentan problemas con la ortografía española o que han modificado su grafía o su pronunciación originarias, se escriben sin cambios y se someten a las reglas del español. Por ejemplo:
—Ella es embajadora de esa marca de whisky.
—Ella es embajadora de esa marca de wiski.
·Aún conserva su status.
·Aún conserva su estatus.
Las expresiones latinas llevan el mismo trato, en cursiva (o entre comillas), por ejemplo: grosso modo, in articulo mortis, motu proprio, post mortem, statu quo.
El trata
Los nombres de uvas o de razas caninas que no se adaptan al español reciben el mismo tratamiento en cursiva y sin mayúscula, ya que se trata de sustantivos y nombres comunes, según FUNDEU RAE.
