¿Qué necesita un poemario para serlo?

¿Podría maquetar los treinta poemas que tengo y convertirlos en libro para que sea un poemario? Pregunta recurrente cuando me piden presupuesto. Poder, puedes, pero… para que un poemario sea considerado como tal, es necesario que cumpla requisitos, de forma y contenido.

Forma

Un poemario debe estar compuesto por un conjunto de poemas que compartan una unidad temática, estética o conceptual. Pueden estar escritos en verso o en prosa, seguir una estructura métrica y rítmica determinada, o bien ser libres -los que no se sujetan a rimas y siguen teniendo lirismo-.

Contenido

Los poemas deben ser una expresión de los sentimientos, emociones y reflexiones del autor. Pueden tratar sobre cualquier tema, desde el amor y la naturaleza hasta la muerte y la injusticia. Lo importante es que sean sinceros y auténticos, capaces de emocionar y conmover al lector con su belleza literaria.

Sin embargo, después de su emocionalidad, es necesario que pasen por un proceso de «filtración» un tiempo de reposo, acto para ayudar a eliminar vicios e imprecisiones del idioma que en estado de «emoción» no se dejan ver. Cobrarán relevancia o belleza literaria cuanto más mimo le demos al uso de la palabra. El poeta está a merced de ella. Es preciso dar con el equilibrio entre la emoción y el buen -y bello- uso de la palabra.

Además de estos requisitos, un poemario también puede incluir otros elementos, como prólogos, epílogos, notas a pie de página o ilustraciones. Estos elementos pueden ayudar a contextualizar los poemas y a profundizar en su significado. Se caracteriza por ser una expresión personal y subjetiva del autor.

La poesía es un género literario que ha evolucionado a lo largo de la historia, y que ha adoptado diversas formas y estilos. En la actualidad, existen una gran variedad de corrientes poéticas, desde la más tradicional y clásica hasta la más experimental y vanguardista.

Es un arte que puede ser disfrutado por cualquier persona, independientemente de su edad, formación o cultura. No es un género solo para unos pocos «iluminados». Se experimenta, se vive más que se explica, intenta tocar esa fibra sensible que todos tenemos con la belleza de su lenguaje.

También es una herramienta muy útil para el desarrollo personal y social. Nos ayuda a reflexionar sobre nosotros mismos, sobre el mundo que nos rodea, nos invita a la creatividad y a la imaginación.

Soy defensora de los poemas con recursos literarios, también conocidos como figuras retóricas, son herramientas estilísticas que se utilizan para enriquecer sus textos y darles mayor expresividad. Se basan en el uso creativo del lenguaje, yendo más allá de su significado literal, para lograr efectos estéticos y transmitir emociones de manera más efectiva.

Photo by KoolShooters – Cómo escribir un poemario

Los recursos literarios se utilizan con diversos fines, entre ellos:

  • Embellecer el lenguaje.
  • Expresar emociones.
  • Crear imágenes mentales.
  • Dar ritmo y musicalidad.
  • Enfatizar ideas.

Cierro idea acerca de la belleza que debe tener un poemario con esta greguería que escribí hace mucho: La misión del poeta es cabrillear las sombras.

Publicado por Guashabita

Redactando la vida desde que aprendí a morder lápices

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