Ortotipografía:
Soy quien quita la ‘verruguita’ a las páginas; se trata de ser la dermatóloga del libro.
Te lo explico sin vueltas poéticas.
Orto(gráfico):
-Colocar tildes y todos los signos de puntuación en su santo lugar.
-Escribir palabras sin errores ortográficos.
-Utilizar bien las abreviaturas, entre otros.
Tipográfico:
-Utilizar un mismo criterio para usar comillas, cursivas y/o negritas.
-Retirar espacios que no cumplen ninguna función.
-Revisar cuidadosamente: el índice, la bibliografía, las citas textuales, el pie de letras.
-Conferir consistencia al interlineado, títulos y subtítulos.
-Utilizar adecuadamente los espacios con diferentes intenciones en el libro (epígrafes, cuadros de texto).
Todo ajustado a las normas decretadas por la Real Academia Española.
Se trata de darle la apariencia que corresponde al libro y agradar al lector.
Generalmente me piden corrección ortotipográfica solamente y, cuando estoy leyendo me doy cuenta que hay oraciones o párrafos difusos y es allí cuando viene la corrección de estilo.
No puedo evitar hacer una mínima corrección porque la idea siempre es hacerlo bien; y por esta razón se dificulta mucho generar presupuestos separados.

Es contradictorio separarlas, es difícil corregir un error ortográfico y dejar la oración allí… inentendible; porque querido/a autor/a: no todos estamos dentro de tu cabeza.
Por ello el corrector necesita varias leídas, con pausas, una vez lo lees desde el punto de vista ortográfico, tipográfico y desde el estilo. Se separan y no.
Cuando tienes un libro sin errores ortográficos le estás diciendo al lector: te respeto.